El proyecto consistía en la ampliación en 2 etapas, de la clínica, sobre la base de una primera etapa construida alrededor del año 1967.
Como principal desafío se encontraba la estrechez del terreno, pero además la manera de hacer congeniar los distintos proyectos. Para esto se consideró mantener la fachada continua, y ocupar una modulación similar a la primera, respetando las líneas de la fachada de los ’60.
Otro de los criterios, fue la diferenciación de circulaciones, para lo que se tomó como principal decisión la ubicación de nuevos ascensores (diferenciados) contiguos al edificio pre-existente, de manera de que estas circulaciones verticales sirvieran a una y otra ala del edificio. En este mismo sector se generó un área de estar que relacionaba aún más las distintas áreas.
En el caso de la primera ampliación, realizada el 2004, el arquitecto participó en el anteproyecto y en la asesoría del desarrollo del proyecto, junto a Murthino y Asociados.

