El proyecto se gestó tras la necesidad de transformar el antiguo hospital, tras la erradicación de la tuberculosis.
Como parte del encargo se consideraba la remodelación del sanatorio existente, en al menos 6.000 m2. Así el conjunto alcanzaría un total de 400 camas, de las cuales 250 corresponderían al nuevo proyecto, y 150 al antiguo.
El proyecto parte por diferenciar los distintos servicios relacionados por nivel.
Por otro lado el proyecto contemplaba originalmente, la división de recorridos según usuario (personal o paciente) en pasillos y ascensores.

